lunes, 1 de diciembre de 2008

Ensayo




EL ROL DE LA EDUCACIÓN


En nuestro diario vivir siempre hemos estado asociados a los conceptos de ética y moral. Es por eso que es suma importancia explicar el significado real que tienen estos conceptos y así de esta manera contribuir a esclarecer los conocimientos previos que van adquiriendo los individuos con el transcurso de los años.

“La palabra «moral» etimológicamente tiene que ver con las costumbres, pues eso precisamente es lo que significa la voz latina: mores, y también con las órdenes, pues la mayoría de los preceptos morales suenan así como «debes hacer tal cosa» o «ni se te ocurra hacer tal otra».«Moral» es el conjunto de comportamientos y normas que tú, yo y algunos de quienes nos rodean solemos aceptar como válidos; «ética» es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras «morales»que tienen personas diferentes”.

Después de haber definido los conceptos con los cuales se van a trabajar en este escrito puedo dar a conocer mi visión sobre si es posible la educación ética moral en nuestras escuelas. Creo que es fundamental que nosotros como futuros docentes incorporemos en nuestras prácticas pedagógicas una educación ética moral, sin embargo hay que considerar que para lograr resultados favorables, es necesario que se realice un arduo trabajo con la familia y su entorno, ya que es un largo proceso que necesita del apoyo de todos.

Es importante que se trabajen los temas éticos y morales al interior del aula ya que van concientizando a los niños que existen valores y normas que cumplir y que tienen como objetivo crear una sociedad más amable con sus semejantes. Además hay que dejar claro que esta preestablecido desde antes de nacer que todos pertenecemos a una sociedad, lo cual significa que para vivir en ésta se necesita de una serie de normas que aseguren la paz y el orden entre los individuos, de forma que los interese particulares no atenten contra los intereses comunes del grupo. Sin embargo la moral impone diferentes principios de tratan de ir moldeando las conductas y comportamientos de los individuos. Lo cual produce un grave problema con el individuo, ya que éste es un ser libre y se ve limitado en sus intereses por algunas normas morales. Entonces se ve obligado a decidir o bien renuncia a sus intereses y no es rechazado por el grupo o bien adopta conductas condenadas por lo moral pero que a él le satisfacen. Creo que si bien la sociedad se vale de coactores como la familia, el colegio, el gobierno, la religión, para no correr peligro en su desintegración. La educación debiese tomar una postura con un cierto relativismo sobre algunos principios o normas morales en donde los niños tengan la capacidad de reflexionar sobre lo bueno y lo malo y ellos sean capaces de decidir sobre comportamientos, pero con mucho respeto y responsabilidad, para no dañar a terceras personas.

«Tanto la virtud como el vicio están en nuestro poder. En efecto, siempre que está en nuestro poder el hacer, lo está también el no hacer, y siempre que está en nuestro poder el no, lo está el sí, de modo que si está en nuestro poder el obrar cuando es bello, lo estará también cuando es vergonzoso, y si está en nuestro poder el no obrar cuando es bello, lo estará, asimismo, para no obrar cuando es vergonzoso.
(Aristóteles, Ética para Nicómaco).

lunes, 24 de noviembre de 2008

Proyecto de Investigación y Aplicación Valórica












Proyecto de Investigación y Aplicación Valórica




Integrantes:
Natalia Juica Pozo
Jocelyn López González
Alicia Vicencio Contreras

Descripción del Escenario
El proyecto esta destinado al quinto año básico A del Establecimiento Educacional Liceo Corina Urbina Villanueva de la comuna de San Felipe, el cual está conformado por 25 alumnas que provienen de diferentes estratos sociales y económicos de diferentes sectores de San Felipe y comunas aledañas a ésta. Las niñas se encuentran vivenciando un proceso de transición, dado al cambio que significa pasar desde el primer ciclo hacía el segundo, evidenciándose en las modificaciones de sus conductas y comportamientos, que serán cruciales para la conformación de su identidad. De acuerdo a la teoría de Jean Piaget, está en la fase final del pensamiento operativo concreto: es capaz de realizar muchas operaciones mentales, tales como sumar, restar, multiplicar y razonan de manera lógica sobre problemas concretos En el curso hay niñas que son repitentes o que tienen antecedentes personales negativos, las cuales vienen de otros establecimientos educacionales o que han sido derivadas de los otros cursos a éste. En la sala se vive un ambiente poco solidario, existe un gran número de alumnas conflictivas, individualistas, irrespetuosas, peleadoras, incapaces de lograr un trabajo en equipo, de seguir instrucciones de trabajo, etc. Además hay una baja participación de los apoderados en el quehacer educativo de sus pupilos. Por lo demás el equipo profesional del colegio tiene una percepción negativa del curso, por los antecedentes nombrados anteriormente que son frecuentes en las actividades

Objetivos



Objetivo General






•Fortalecer valores, actitudes y habilidades comprometidas para crear un ambiente armónico.



Objetivo Específico



•Que las alumnas sean capaces de aceptar y respetar las diferencias de sus compañeras y profesores .



•Fomentar conductas positivas para el desarrollo personal de las alumnas.



Marco Teórico

Tolerancia:




La palabra tolerancia tiene su origen en la expresión latina tolerantia, tolerare, que significa soportar. La tolerancia es el “Respeto o consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque sean diferentes a las nuestras”. Esta sí es, sin temor a equívocos, la base del sentido de la tolerancia como concepto filosófico. La tolerancia es la capacidad de adoptar formas flexibles y diversas, frente a la vida, para evitar o disminuir los conflictos y supone el respeto mutuo, mediante el entendimiento mutuo. Es un estado mental de apertura hacia las formas de pensar y actuar de los demás, aunque sean diferentes a las nuestras. La familia es la primera escuela en la que se aprende la tolerancia, debido a que siempre hay que hacer reajustes para acomodar a los demás. El colegio es la segunda. Sin embargo, los exámenes de tolerancia se presentan todos y cada uno de los días de nuestra vida. La tolerancia es una fortaleza interna que le permite a la persona afrontar dificultades y disipar malentendidos.

El Respeto:

El Respeto es una de las bases sobre la cual se sustenta la ética y la moral en cualquier campo y en cualquier época. Tratar de explicar que es respeto, es por demás difícil, pero podemos ver donde se encuentra. El respeto es aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra, aunque según nosotros esta equivocado, pero quien puede asegurarlo por que para nosotros; esta bien los que están de acuerdo con nosotros, sino lo están; creemos que ellos están mal, en su forma de pensar, pero quien asegura que nosotros somos los portadores de la verdad, hay que aprender a Respetar y aceptar la forma de ser y pensar de los demás. Pero no solo a las personas se les debe el respeto más profundo sino todo aquello que nos rodea, a las plantas y animales, a la pequeña hormiga y la gran ballena, a los rios, lagos y mares. Todo como parte de la creación se lo merece.



Por: Juan Carlos Naranjo ( Investigador SEIP Guadalajara. )



Interacciones Profesor Alumno:



Una amplia investigación sobre las interacciones profesor alumno llevada a cabo en las escuelas británicas argumenta que la gran mayoría de los conflictos en la sala que se representa el profesor son relativamente sencillos, como por ejemplo, el llamado problema stop talking (deja de conversar). Al momento de informar sobre los problemas de disciplina de los alumnos con los que habían tenido que enfrentarse la semana anterior, una muestra de 2.525 profesores de escuelas entrego las siguientes respuestas: hablar cuando no debe, flojear (no hacer las tareas), molestar a sus compañeros, ruido innecesario, moverse del sitio, alboroto general, etc. Como podemos apreciar, a través de estas investigaciones no es posible detectar representaciones claras del profesor respecto de algún conflicto que en forma especifica se refiere a la persona de algún alumno en particular. Otros estudios explican que los comportamientos disruptivos son tácticas que utilizan los alumnos para tantear al profesor y dependiendo de su reacción, se toma un camino u otro. Sin embargo, aquellos profesores que no demuestran enojo ni confusión, al enfrentar los desafíos a los que están siendo sometidos, son los que resultan mas eficaces al restablecer el orden. Por el contrario, aquellos educadores que se alteran por el comportamiento disruptivo de algunos alumnos, provoca en estos últimos una sensación de importancia personal y de poder, y si además, atraen la atención del resto de la clase, o de un grupo determinado o un elemento del sexo contrario al que trata de impresionar, tanto mejor. En otras palabras, los alumnos desordenados, mediante sus conductas predispuestas y manipuladoras (comportamiento disruptivo), de entrar atrasados ruidosamente a la sala, o que no sacan sus útiles de trabajo, han logrado su objetivo, cual es que el profesor pique el anzuelo y les dedique toda su atención.




Instrumentos de Recolección de Información



Para el diagnóstico se utilizará la observación participante y una encuesta para cada integrante del curso. Posteriormente se trabajara con una actividad de motivación referente a la temática de interés, culminando con una sección de foro en donde se establecerán preguntas relacionadas con algunos valores ausentes en el diario vivir de las niñas, y enfrentándolas a dilemas morales para así analizar en grupo las reacciones y respuestas que presentan cada alumna.

Encuesta




1.Me gusta compartir con mis compañeras a) Si b) A veces c) No 2. Soy tolerante con sus opiniones a) Si b) A veces c) No 3. Soy respetuosa con mis compañeras y profesores. a) Si b) A veces c) No 4. ¿Qué piensas acerca del respeto? 5. ¿ Cómo aplicarías el respeto hacia los demás? 6. ¿ Te das cuenta cuando alguien es irrespetuoso con los demás ?



Actividad de Motivación

Canasta de naranjas:

Las alumnas deberán sentarse formando una u. Luego tendrán que ir a buscar una naranja que estará en el centro de la u que ellas formaron, posteriormente deberán observar atentamente las características de la fruta para luego ir a dejarla de nuevo en la canasta. Cuando se les indique tendrán que ir a buscar la misma naranja reconociendo sus características antes observadas. Cuando hayan reconocido su fruta deberán comentar acerca de las similitudes y diferencias que podemos tener, además de los valores de la Tolerancia y respeto











Preguntas del Foro


1.¿Qué piensas de la relación entre tus compañeras y profesores?

2.¿Has sentido que alguna vez te han faltado el respeto? ¿De qué manera?

3.¿Han tenido conversaciones con tus profesores sobre el respeto entre ambos?

4.¿ Qué actitudes de tus compañeras te desagradan?

5.¿ Qué es lo que más te desagrada de tu profesor?

6.¿Cómo reaccionas cuando te han faltado el respeto?

7.¿Crees ser una persona tolerante?

8.¿Te gusta a ti el ambiente que se vive en el curso? ¿por qué?


Dilemas Morales


Situación N° 1

La profesora forma grupos al azar de 5 alumnas cada uno para que trabajen en la asignatura de Matemáticas y dos de ellas siempre han tenido roces, por lo que una de ellas decide no realizar el trabajo, obligando a la profesora a colocarle la nota mínima. ¿Cómo hubieses reaccionado tú? ¿Qué le aconsejarías a tu compañera?


Situación N° 2

Mientras el profesor escribe en la pizarra, una alumna comienza a insultarlo diciendo palabras groseras, provocando risas en el curso. El profesor pregunta quien le ha faltado el respeto, quedando todo el curso en silencio. ¿Qué hubieses hecho tú en esta situación? ¿Le dirías al profesor que compañera era?


Situación N° 3

Llega una compañera de Perú al curso a mediados de año, esta alumna es algo tímida y le cuesta mucho integrarse al curso, provocando indiferencia hacia ella. ¿Qué harías tú con esta compañera?


Aplicación del Instrumento


La Observación participante, se realizó con anterioridad, puesto que ya se había trabajado con el curso para la práctica de Orientación.


1° semana Lunes 03 de Noviembre Aplicación de la encuesta, en el segundo período de clases que Comprende desde las 09:50 a 11:20.


2° semana Viernes 14 de Noviembre Como motivación para las actividades se realizará una dinámica de grupo. Posteriormente se realizará el foro y se expondrán dilemas morales, en el segundo período de clases que comprende Desde las 09:50 a 11:20


Materiales: para la dinámica, naranjas, canasta y para el foro se utilizarán tarjetas.


Conclusiones


•La mayoría del curso saben cuando le faltan el respeto a una persona, pero de igual manera tienen conductas indebidas.


•El 80% del curso reconoce no ser tolerantes con sus compañeras y con sus profesores.


•Les gusta llamar la atención de su entorno teniendo conductas negativas.


•Con el taller aplicado las alumnas se comprometen a aceptar las diferencias de sus compañeras y profesores, respetando sus opiniones y siendo tolerante con sus conductas.


lunes, 3 de noviembre de 2008

Planificación para Apoderados



PLANIFICACION PARA PADRES Y APODERADOS

Unidad de Aprendizaje: “Conociendo y comprendiendo las actitudes juveniles”

Clase Nº: 01

Duración: 45 minutos

Curso: 8° año básico

Objetivo de la clase: “Mantener la buena relación entre padres e hijos.”


Aprendizajes Previos: Conocimientos de las actitudes y personalidad de sus hijos



Contenidos de la Clase:

Conceptuales: Trabajar el significado del comportamiento y actitudes de sus hijos.

Procedimentales: Reconocer las actitudes de los jóvenes y aprender un posible manejo de una solución.

Actitudinales: Crear un ambiente de confianza para poder dar a conocer de parte de sus hijos las problemáticas juveniles.

Recursos de Aprendizaje: Caja, tarjetas, globos, pizarra, lápiz.

MOTIVACIÓN O CONTEXTUALIZACIÓN

Para comenzar con el taller se les expondrá un video sobre las conductas de la juventud actual como por ejemplo los carretes juveniles, tribus urbanas, etc. Posteriormente en la sala habrán globos, los cuales en su interior tendrá un número del 1 al 6, cada apoderado deberá reventar un globo, obteniendo así un número los cuales deberán agruparse con su semejante. Ejemplo todos los números 1 se juntaran, los números dos también y así sucesivamente.

SECUENCIA DE ACTIVIDADES

Los alumnos del curso deberán escribir en forma anónima las situaciones que ellos crean que sean complicadas con sus padres. Estas situaciones se colocaran en una caja sellada que luego será utilizada en la reunión de apoderados para ser analizadas.
1.- Cada grupo sacara un papel de la caja en donde se expone las situaciones escritas por sus hijos, como por ejemplo carrete excesivo, poca tolerancia, no avisar a los padres donde fueron y asistir a un lugar sin permiso de ellos.
2.- Cada grupo deberá debatir el tema y llegar a una solución que será expuesta ante el curso.



CIERRE / EVALUACIÓN

Los padres y apoderados podrán opinar acerca de la solución propuesta por cada grupo.
Además se realizara un instrumento de evaluación con preguntas como las siguientes:
¿Realmente conocían a sus hijos?
¿Los limites propuestos por ellos son adecuados?
¿Qué fue lo más significativo de la actividad?



Autoevaluación para padres y apoderados

1) ¿Realmente conocía a su hijo?

2) ¿Los límites que le impone son los correctos? ¿cree que dan resultado?

3) ¿Qué fue lo que mas te llamo la atención sobre los actos de los jóvenes?

4) ¿Tienes la confianza suficiente con tu hijo para tratar temas, como la drogadicción, sexo, consumo de alcohol, entre otras?

5) ¿Hacen reuniones familiares para conversar sobre temas actuales?

6) Según tu opinión y percepción ¿tu hijo confía en ti?

7) ¿Tú confías en tu hijo?

8) ¿Qué fue lo más significativo de la actividad?

9) Haz un comentario final sobre los temas tratados en las actividades




jueves, 30 de octubre de 2008

Análisis de Articulo


Articulo: “Educación de la castidad”, por Gaston Courtois




Problema crucial al cual muchos padres, ciegos, no dan demasiada importancia. Es necesario evitar dos excesos: negarse a plantear el problema o dramatizar la cuestión.¿De qué se trata? Se trata de formar niños con visión clara; almas sanas en cuerpos sanos; muchachos y muchachas que se respeten y se hagan respetar; advertidos, mas no hipnotizados, de los peligros y tentaciones posibles, conscientes del plan del amor de Dios sobre ellos y de las exigencias que reclama la colaboración a ese plan.En todo lo que concierne al origen de la vida, tiene el niño derecho a la verdad, al menos de una manera progresiva adaptada a su edad, a su inteligencia, a su temperamento.La táctica del silencio, erigida en sistema o tomada como principio, es una táctica peligrosa y claramente nociva al interés del niño y al de la sociedad.Las iniciaciones claras, hechas con el tacto preciso, deben ser consideradas como una obligación grave que se puede imponer en nombre de la caridad y aun de la justicia.El silencio de los padres, el misterio que se crea alrededor de esos problemas, son causa importante de muchas deformaciones de conciencia.El niño a quien nadie quiere ilustrar con precisión tiene el peligro de ver el mal donde no lo hay y de no verlo donde está.Todo niño normal se plantea un día y otro, y con frecuencia más pronto de lo que los padres creen, la cuestión sencillamente: «¿Cómo he venido yo a la tierra?» Lejos de ser una curiosidad malsana, es eso una prueba de inteligencia.Lo más, frecuente, por otra parte, es que el niño plantee esa cuestión a su mamá. Si ésta, en vez de tratar el asunto corno la cosa más natural del mundo, parece escandalizarse o turbarse por semejante pregunta y lo manda bruscamente a sus juegos, el niño se planteará todavía con más agudeza el problema o intentará saberlo por todos los medios, guardándose en adelante de hablar de ello a sus padres.Si la madre da una explicación embustera -cigüeñas, París, bazar, etc.-, el niño creerá sus palabras -lo que dice mamá es siempre verdad-; pero el día, y ese día llegará infaliblemente, en que aprenda de manera más o menos deformada la verdad, habrá perdido para siempre la confianza en sus padres.Cuando los niños no obtienen de sus padres o de persona autorizada la solución a las preguntas que plantean, la buscarán o la recibirán, aun sin buscarla, sea en conjunto o en parte, de manera incompleta, deshonesta, a veces brutal y degradante.Es un deber de los padres velar por la educación de la castidad de sus hijos. Esta educación supone no sólo la respuesta leal y progresiva a los problemas del origen de la vida, el advertir a tiempo las transformaciones de alrededor de los trece años, sino también, en un ambiente de confianza y amor, la educación de la valentía, del valor, para asegurar sin peligro el sostenimiento del equilibrio y el dominio de sí mismo en este período de crisis que caracteriza la adolescencia.Los padres no tienen derecho, en una materia que puede tener repercusiones tan serias, a dejar que esta educación se haga «a la buena de Dios», y con frecuencia, «a la gran desgracia» de los niños, que tanta necesidad tienen de ser instruidos afectuosamente, guiados, ayudados por aquellos que tienen el derecho de decirlo todo, y de quien ellos tienen la obligación de oírlo todo.No porque sea un deber delicado y difícil hay derecho a eludirlo.La revelación por los padres mismos del hermoso plan de amor de Dios, lejos de disminuir el respeto, la confianza y el afecto hacia el papá o la mamá, despertará en el espíritu de sus hijos el sentimiento de la grandeza y dignidad del matrimonio y avivará en su corazón -porque son más razonados- ternura y reconocimiento hacia aquellos a quienes deben, después de Dios, el ser y la vida.No hay por qué crearse una montaña para decir la verdad de manera delicada.Gran número de libros se han editado a propósito de esto, con fórmulas concretas de conversaciones para chicos y chicas, como respuesta a las distintas preguntas que suelen hacer y para las diferentes edades de la infancia y de la adolescencia. Os será fácil inspiraros en ellos leyendo el texto y añadiendo los comentarios que vuestro corazón os dicte. Lo que es menester es decir las cosas con la mayor naturalidad, insistiendo sobre la grandeza del amor que ha inspirado el plan divino hasta en los detalles y pidiendo a os niños que no hablen de ellos a los otros a fin de dejar a sus propios padres tomar la iniciativa, instruirlos y guiarlos.Si por casualidad se juzga que el niño puede aprovechar la lectura de tal o cual página, que sea, al menos, como una conversación comenzada o continuada, y, por consecuencia, que acaba en conversación. La voz, con el tono, los matices, los acentos, crea alrededor de la letra muerta una armonía viva de pensamientos y de sentimientos que la coloca en su justo punto y la hace buena y bella.¡Cuántos atenuantes, sugestiones, repeticiones, correctivos, dulzuras y vivacidades son necesarios para comunicar a pensamientos tan delicados la pureza de forma, la veracidad exacta del sentido, el ritmo bienhechor de la paz! Al libro el niño no responde, no se abre, permanece mudo, y la más segura protección del niño está en hablar a sus padres. El libro es apresurado, no espera, trastorna el orden interior, las imágenes asaltan la sensibilidad. La conversación, al contrario, es paciente; va y vuelve; avanza y retrocede; vuelve a comenzar si hay necesidad; se pliega de manera muy sutil a la sinuosidad y elasticidad del alma infantil. Una madre llena de experiencia y muy inteligente -sólo esta frase lo demostraría- decía con finura: «Es necesario adaptar los consejos al estilo de la familia».Si el niño no pregunta, no hay que dudar en plantearle una cuestión como ésta: «¿Te has preguntado cómo vienen al mundo los niños?»Hay a veces niños tímidos, o bien niños que no se atreven a interesarse por esos problemas porque han oído alrededor de este asunto ciertas reticencias y se imaginan que son cosas en las cuales no hay que pensar. Pero eso no sería sin gran inconveniente para el porvenir. Dadles confianza, pues, y no adoptéis nunca un aspecto solemne ni cohibido para hablar de estos asuntos.Después de una conversación de este género no dudéis en decir a vuestros hijos que recurran a vosotros de nuevo si en adelante alguna otra cuestión se plantea a su espíritu. Mantendréis así entre vuestros hijos y vosotros una puerta abierta a la confianza total, tan necesaria en este terreno.En materia de pureza no son las costumbres o las convenciones las que determinan lo que está bien y lo que está mal- Hay un orden en la creación, y es este orden, o en otros términos: ese plan de amor que Dios ha establecido, lo que es necesario respetar.No se trata de ver el mal en todas partes. Ni tampoco de ser ingenuos e imaginar que nuestros niños están fuera de todo peligro. En este mundo moderno, que Bergson calificaba de afrodisíaco, se encuentran desequilibrados, obsesionados, gentes más o menos morbosas, y nuestros niños pueden ser uno u otro día, cuando menos lo sospechemos, víctimas de un camarada perverso o de un adulto impúdico.Es necesario que la mamá haya podido decir un día muy naturalmente a su hijo: «Estate con cuidado: encontrarás a veces compañeros o gentes mal educadas que se portan mal. Si alguno, por ejemplo, quisiera jugar contigo a juegos indecentes, intenta hacerte cosquillas entre las piernas, no te dejes y ven a hablar conmigo». La experiencia prueba que un 60% de los niños, por lo menos, niñas o niños, han sido uno u otro día objeto de tentaciones de ese género sin que los padres lo sospecharan siquiera. Un niño prevenido vendrá más fácilmente a sincerarse con vosotros en caso de peligro.Ante los inconvenientes del silencio en estas materias, varios países han preconizado la educación colectiva en la escuela. Es ésta una medida en extremo peligrosa, y varios países que la habían adoptado han renunciado finalmente a ella. En materia tan delicada, dirigiéndose a espíritus y, a temperamentos tan diversos como los que puede ofrecer una clase con una enseñanza uniforme en la que falta totalmente la gradación necesaria según las circunstancias tan variadas del auditorio, existe el peligro de convertirse en seguida en objeto de conversaciones malsanas y de crear en algunos la obsesión de la sexualidad.Nada es mejor que la iniciación individual adaptada al desarrollo físico y moral e intelectual del niño.Se mutila la verdad mostrando sólo el aspecto fisiológico de estos problemas. Es muy importante exponerlos en una síntesis donde no se olvide el aspecto sentimental, el aspecto social y el aspecto religioso.
Nuestras respuestas deben estar impregnadas de espíritu de fe y descubrir al iniciado el plan providencial de Dios en relación con el dominio de lo sexual. Sin duda alguna, ciertos detalles son muy delicados para explicarlos; pero, por otra parte, y si bien el hombre puede corromper el plan divino en esta materia, es necesario no perder de vista que la estructura del corazón del hombre o de la mujer, su madurez fisiológica, los actos fundamentales de la unión conyugal, de la paternidad, de la maternidad y del nacimiento de los hijos, son obra directa de Dios.Es preciso no perder tampoco de vista que el Señor ha hecho del matrimonio un sacramento y que los actos conyugales, realizados en estado de gracia y según la rectitud de su naturaleza, llegan a ser para los cónyuges fuente de gracia y de méritos para el cielo.Es necesario, pues, enfocar el problema de la sexualidad con mirada límpida, bajo su aspecto providencial noble y puro. Con esta rectitud, con esta nobleza, debemos hablar de él a nuestros niños.Importa que la niña sea prevenida por su mamá antes que se produzca el acontecimiento que la consagrará como mujer.Le explicará ésta primero el papel de la madre. Con la pubertad de la mujer, especialmente con ocasión de los nuevos cuidados de higiene que deberá tener, y al corriente de los cuales es necesario ponerla, podrá la madre volver sobre el asunto para precisar lo que haya dicho unos años antes relativo al «papel de la madre» en la vida del niño pequeño. Como las circunstancias se prestan, podrá darle de manera técnica los detalles físicos y fisiológicos necesarios. El tema será el siguiente: la adolescente deja de ser una niña para convertirse en mujer; su cuerpo está dispuesto a prepararse poco a poco para su hermoso papel de madre. Y precisamente porque es obra importante y delicada, un trabajo de colaboración con Dios, la preparación se hace lentamente. Y puesto que su cuerpo será algún día la primera cuna de un niño pequeñín, debe ella, a la vez, cuidarlo y respetarlo.Es importante, asimismo, que el chico sea prevenido por su papá -y, en defecto de él, por su mamá- de las transformaciones que van a operarse en él, de las reglas higiénicas que debe observar. Convendrá prevenirlo, para que no se inquiete por las perturbaciones fisiológicas que pueden sobrevenirle durante el sueño independientemente de su voluntad.Una recomendación que tal vez sorprenda a algunos padres, a la cual, sin embargo, conceden una gran importancia quienes profesionalmente reciben numerosas confidencias: el niño no debe, en manera alguna, compartir el dormitorio de sus padres. Con frecuencia, las condiciones económicas impiden a los padres conformarse a esta exigencia esencial, pero cuantas veces sea posible, es necesario hacerlo.Ignoramos todavía el grado de impresionabilidad del cerebro infantil. Es, no obstante, verosímil que el cerebro del niño, muy sensible, reciba ciertas impresiones, como la placa de cera de un aparato registrador, aunque no las asimile hasta mucho más tarde.A los padres -a la mamá, principalmente- incumbe formar al niño en lo relativo a pudor, de modo que, de una parte, evite las fobias, los temores exagerados, que le harían ver el mal en todo; pero, por otra, tenga el sentido de cierta reserva, tanto más indispensable cuanto que el ambiente actual se empeña en destruirla.



Análisis

Aunque este articulo no va directamente dirigido al ámbito escolar, sí es de vital importancia para todos los padres, ya que actualmente vivimos en una época que avanza a pasos agigantados, y por ende las respuestas que los niños buscan a sus tan ansiadas preguntas a cerca de la sexualidad las encuentran en cualquier sitio Web, y muchas veces estas respuestas no son de lo mas indicadas para los niños, porque en vez de educarlos pasivamente, provocan muchas veces grandes daños que tienen impacto en la adultez.

Para comenzar, con respecto a la frase “como vienen los niños al mundo”, típica pregunta de los niños, no debemos hacer caso omiso, ya que existen muchos estudios que demuestran que la omisión o silencio frente a esta interrogante propicia a aumentar la brecha entre padres e hijos, lo cual desencadena en una falta de conocimiento y vergüenza por parte de los hijos a sus padres.

Yo creo que no es ético de parte de los padres guardarse información que es del interés de sus hijos, ya que si no lo hacen están obligando a estos a buscar en otro lado lo que desean saber, y de este modo están aniquilando cualquier forma de comunicación porque la próxima vez que estos tengan alguna duda a cerca de un tema de sexualidad preferirán quedarse callados o simplemente conseguirán la información de otra manera.

Se debe tratar de ser lo mas honesto con los niños, contestarle todo tipo de pregunta y entregarles mucha confianza para que cuando ellos tengan que enfrentar alguna situación especifica lo hagan en un plan de mucha responsabilidad y respeto.

Para finalizar:

Recordemos que en nuestro país últimamente se han visto muchos casos de violación y abuso sexual, en donde se encuentran como victimas en su mayoria menores de 18 años de edad. Está en nuestras manos el poder disminuir cifras “apoyemos a los que queremos y incitemos a un ambiente de respeto y confianza”, incrementemos valores y disminuyamos las mentiras.

Es necesario despertar y comenzar por educar a nuestros hijos, para que no se pase a llevar su persona y puedan vivir en un mundo sano, en el cual no corra riesgos y que si llegan a ser parte de una violación o un abuso tengan toda la confianza para contárselo a sus padres.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Evaluación

Prueba del Discurso del método de Descartes

(Máxima leyes y costumbres de mi país)

¿De qué forma es posible aplicar hoy a nuestra realidad las máximas morales de Descartes? Explique y aplique poniendo ejemplos de su propia realidad social.

A lo largo del mundo podemos encontrar una gran heterogeneidad de culturas, etnias, etc. Sin embargo a pesar de las grandes diferencias que existen en las culturas, podemos encontrar patrones de similitud en la construcción social de su realidad, en donde el hombre para ser parte de la sociedad que está en su entorno debe vivir un proceso de sociabilización para la adaptación a ésta, según nos menciona Berger esto se lleva a cabo mediante dos etapas, en un primer momento la sociabilización primaria, es la primera por la cual el individuo atraviesa en la niñez; por medio de ella se convierte en miembro de la sociedad. Esta suele ser la más importante para el individuo. Aquí se interiorizan normas, costumbres, valores... se interioriza un mundo preexistente, que existía antes de nacer. Aquí se encuentran los otros significantes los cuales son impuestos. Las definiciones que estos hacen de la situación del individuo le son presentadas a este como realidad objetiva. De este modo él nace dentro de un mundo social objetivo. (Le muestran al niño como es el mundo, agentes que mediatizan el mundo). Se finaliza mediante la sociabilización secundaria, la cual es cualquier proceso posterior que induce al individuo ya socializado a nuevos sectores del mundo objetivo de su sociedad. Es la internalización de la realidad, de los submundos institucionales.

Toda sociedad es construida por los actores que allí interactúan y se desarrollan integralmente, en donde cada uno tiene un rol protagónico en el desarrollo y permanencia de ésta en el tiempo. Si bien todas las culturas tienen una sociedad conformada para su existencia, se puede apreciar que existe una gran diferencia entre una y otra, ya que una necesidad puede ser la misma para diferentes culturas, sin embargo existen diversas respuestas para éstas, dependiendo de los intereses y desarrollo de cada sociedad.

En cada cultura existen patrones comunes construidos socialmente que rigen el actuar y desarrollo del individuo, tales como las leyes, costumbres, etc. Las cuales deben ser respetadas y llevadas a cabo, ya que están hechas para orientar al individuo hacia lo bueno y lo malo, lo permitido y no permitido por su sociedad.

Según Descartes es necesario poner en duda las prácticas sociales, sin embargo el individuo es el encargado de elegir las más sensata para su desarrollo e integridad como persona y miembro de una sociedad.





martes, 30 de septiembre de 2008

Análisis de Articulo






La Eutanasia y el derecho a la privacidad (Paul Kurtz)




La eutanasia descansa sobre un principio ético básico para la democracia: el derecho a la privacidad. Este tiene su raíz en la idea de libertad personal. Adquiere mayor significado en las sociedades abiertas, pluralistas y democráticas, donde coexisten posturas, creencias religiosas, eupraxsofías y sistemas de valores contrapuestos, y donde tenemos la obligación de ser tolerantes con las diferentes convicciones éticas.
El derecho a la privacidad es un principio ético general prima facie ganado recientemente. La gente no reconoció su autenticidad sino hasta, digamos, dos o tres siglos atrás. Sostengo que el derecho a la privacidad es un derecho humano según el cual la sociedad debe respetar la opción que tiene un individuo para manejar su propia vida. El cuerpo de una persona, sus posesiones, creencias, valores, acciones y conducta son zonas donde la sociedad no debería entrometerse sin una buena razón.
El derecho a la privacidad, por lo tanto, depende del valor que le otorguemos a la autonomía personal, es decir, a la libertad de elección voluntaria y al reconocimiento de la importancia de la responsabilidad individual. El derecho a la privacidad no es ilimitado y, bajo ciertas condiciones, la sociedad tiene autoridad para restringirlo ateniéndose al bien común. Sin embargo, es un principio general que deberíamos respetar a menos que haya sólidas objeciones para sostener lo contrario. No coincido con aquellos libertarios que desean transformarlo en un derecho absoluto.
A la vez, pienso que también podemos defender la eutanasia en otros terrenos éticos. Por ejemplo, toda vez que sea posible, tenemos el deber de reducir el sufrimiento innecesario, aplicándolo a los individuos independientemente del derecho a la libre elección. Sin embargo, el derecho a la privacidad implica que una persona debería tener potestad sobre su cuerpo, su nutrición y salud, y, en lo posible, que se le debería consultar sobre el tratamiento de sus propias enfermedades. Ello supone un principio de autodeterminación con respecto a los problemas que surjan en el contexto del tratamiento médico. Este principio se aplica a la eutanasia. Aquellos individuos que están agonizando, gravemente enfermos, deberían tener el derecho de negarse al tratamiento y pedir ayuda para aliviar el sufrimiento y adelantar la muerte.
Este tipo de eutanasia de elección libre concierne sólo a los adultos. ¿Dónde trazar la línea? ¿A qué edad uno se vuelve adulto? Seguramente antes de los veintiún años; tal vez pueda incluirse a quienes están en los últimos años de la adolescencia, pero primordialmente concierne a la gente adulta. Aunque han surgido importantes cuestionamientos morales relacionados con el infanticidio, éste es otro tema y no puedo tratarlo aquí. Por lo tanto, excluiré de esta discusión a los menores de edad y sólo me referiré a los adultos.
La eutanasia voluntaria implica que los adultos son competentes, racionales y capaces de tomar decisiones. Ahora bien, ¿cuál es el significado del concepto de racionalidad? Esta es una pregunta clave. Pero estamos hablando de la decisión de una persona coherente, producto de un juicio reflexivo, y no de una acción precipitada causada por la inmediatez del sufrimiento.
Así, la eutanasia supone el consentimiento informado. En cualquier contexto médico se debe informar al paciente tanto como sea posible, de manera que comprenda su condición y las opciones y consecuencias de los distintos tratamientos alternativos. No me agrada el término paciente. Preferiría referirme a una persona activa que recibe un tratamiento y se compromete a tomar decisiones sobre lo que debe hacer. El término paciente sugiere una aproximación paternalista, donde otros deciden qué hacer, pero el término persona activa sugiere una participación activa de la persona en el cuidado de su propia salud. El consentimiento, entonces, no significa aceptación pasiva.
Un aspecto esencial de la eutanasia voluntaria es que la elección de terminar con nuestra propia vida es el resultado de una reflexión madurada y sostenida en el tiempo. Por lo tanto, resulta crucial hacer un testamento en vida. Creo que la mayoría de los estados reconocen su validez. La decisión de optar por la eutanasia debería ser producto de la intención -mantenida en el tiempo- de una persona que no quiere prolongar su vida bajo ciertas condiciones y posiblemente desea adelantar su fin.
Deseo destacar que la eutanasia voluntaria se aplica sólo a personas moribundas, es decir, sólo a la gente con enfermedades terminales o con lesiones que la lleven a estados terminales. No se aplica a todo el mundo en cualquier circunstancia. Mi punto de vista es que no se puede utilizar la eutanasia a menos que la persona ya haya entrado en el proceso de la muerte. Llegado este punto, el moribundo decide -según su criterio- que su calidad de vida se ha deteriorado tanto que no quiere seguir viviendo y sufriendo y, habiendo sopesado las opciones, decide morir.Estas consideraciones se aplican, por supuesto, a la eutanasia pasiva. Es difícil comprender cómo alguien podría oponerse a la eutanasia pasiva. Supongo que en el debate actual casi todo el mundo apoya algún tipo de eutanasia pasiva, lo cual significa que no se debería apelar a ningún medio extraordinario para mantener viva a una persona que se opone a seguir viviendo.
A mi modo de ver, debería suceder lo mismo con la eutanasia activa. Aquí reside hoy el eje de la controversia. ¿Qué significa eutanasia activa? Uno podría preguntarse si una sociedad pluralista y democrática, que nos permite elegir y optar, debería conceder a una persona que se está muriendo o tiene una enfermedad terminal y pide ayuda para adelantar el final de su vida, que se cumpla su voluntad. Ello se puede implementar incrementando las dosis de morfina o desconectando los tubos de alimentación o cualquier otro sistema de soporte artificial. Lo que resulta difícil es marcar el límite entre eutanasia activa y pasiva. Para ser claros, vayamos a un extremo: eutanasia activa significa que si alguien está agonizando y ruega para que lo ayuden a morir en paz y con dignidad, tenemos la obligación moral -y tal vez el derecho legal- de reconocer dicha elección voluntaria.
Según mi opinión, sería mejor si todos estos asuntos se mantuvieran en privado, dentro de la familia, y se dejara a los individuos decidir por sí mismos consultando a sus médicos. Tanto la eutanasia activa como la pasiva se vienen practicando desde tiempos inmemoriales. El problema se ha exacerbado recientemente porque mucha gente -que en condiciones normales habría muerto- puede seguir viviendo mucho más tiempo que en el pasado debido al poder de la ciencia y la tecnología modernas. Es precisamente el tremendo progreso de la ciencia moderna lo que nos ha llevado a este dilema moral. La verdadera pregunta no es si deberíamos dejar morir a una persona sino si deberíamos permitir que se la mantenga viva. En ambos casos estamos interviniendo en procesos naturales. Creo que podemos y debemos hacerlo. Con todo, es preferible que esta decisión permanezca en el ámbito privado. Pero -considerando que pueden existir malos usos y abusos- la sociedad se debe comprometer para que nadie abuse de los derechos de las personas y nadie viole el derecho a la vida. Por lo tanto, necesitamos protecciones legales elaboradas democráticamente.
¿Qué podemos decir de las obligaciones de los demás? Me refiero a aquellos que no creen en la eutanasia y se oponen a ella. Algunos creen que el sufrimiento conlleva algún mérito espiritual y que el suicidio es un pecado, y cualquier esfuerzo por poner fin a una vida los ofende profundamente. Por supuesto, no debe aplicárseles la eutanasia. Lo contrario sería eutanasia involuntaria, a la cual me opongo enérgicamente. Del otro lado, hay decenas de millones de personas que, luego de un proceso reflexivo, han decidido que quieren terminar con sus vidas, sea activa o pasivamente. La pregunta es: ¿deben reconocerse sus derechos? Desde el punto de vista del hombre de la calle, ¿cuáles serían las pautas o principios que deberían orientar a dichas personas? Aquí debo enfatizar un punto anterior: nada de lo que dije es absoluto. Son sólo principios generales, y puede ocurrir que -en ciertas ocasiones- uno desee pasar por alto la autonomía. Admito que a uno se le pueden presentar dilemas morales en los cuales ello pueda representar la opción más significativa. Pero si uno decide limitar la autonomía tiene que tener una buena razón. En otras palabras, me parece que tenemos la obligación prima facie de reconocer y respetar la autonomía de aquellas personas que, luego de una decisión pensada, han optado por la eutanasia activa y voluntaria. Si uno va a negarles ese derecho, debe tener una muy buena razón. Esto puede ocurrir con personas discapacitadas que sufran algún tipo de coerción por parte de quienes los rodean, donde la decisión no es meditada, o donde puedan entrar en juego otros factores de presión. La eutanasia debe ser una opción elegida libremente.
Volviendo al punto de vista del hombre de la calle, me parece que hay otro principio ético relevante, y es el principio de beneficencia. Este sugiere que los seres queridos, familiares, amigos, incluso los médicos y abogados que conocen a la persona, sienten cierta compasión y piedad. En el mandamiento "ama a tu prójimo" , así como en el hecho de ser piadosos con los que sufren, hay un profundo principio cristiano. Si alguien que conocemos nos suplica que lo ayudemos a morir con dignidad, nos encontramos ante un auténtico deber moral. Insisto: en nuestra sociedad, ello constituye una fuerte obligación moral que debe ser considerada en el contexto del dilema que enfrenta la persona.
Otro principio a considerar es el de no-maleficencia. No deberíamos causar daño a aquellas personas que amamos o a quienes nos confiaron la tarea de cuidarlos. No siempre resulta beneficioso para un paciente el mantenerlo vivo a cualquier costo. Podemos hacer bien al ayudar a morir a un paciente activo, evitando prolongar su agonía. Es decir: si mantenemos con vida a una persona en contra de su voluntad, podríamos lastimarla, infligiéndole un daño innecesario. Eso es inmoral. Aquí nos encontramos a la vez con un principio de beneficencia y no-maleficencia prima facie, que aparece como "decencia moral común".
Puede haber casos en los que un individuo opte por la eutanasia y sus familiares consideren insensata a esa opción. En tal caso, nuestra obligación moral será persuadir al individuo para que reflexione. Si nos encontramos con una persona que insiste en que no quiere vivir y pensamos que está equivocada, que no ha examinado todas las opciones, o que está reaccionando emocionalmente, entonces tenemos el deber moral de persuadirla de que todavía le resta cierta calidad de vida y que no debe rendirse tan rápidamente. Y deberíamos convencerla. Pero si, en un último análisis, la persona que sufre no está de acuerdo con nosotros e insiste en su anhelo de morir, sostengo que deberíamos respetar esa demanda de dignidad. Nuestros propios deseos no cuentan, y si nuestra conciencia se opone, lo menos que podemos hacer es no prohibirle morir.De existir un conflicto de intereses, es la propia persona la que debe decidir voluntariamente si la vida tiene sentido todavía, o si quiere morir placenteramente y con tanta dignidad como uno pueda proporcionarle.


Análisis


Todos debemos tomar desiciones en la vida, unas más complejas que otras, pero definitivamente desiciones al fin y al cabo, para esto tratamos de ver las ventajas y las desventajas que presenta el problema. En el caso de la vida de los seres humanos, todos esperamos vivir tranquilos y en lo posible morir cuando nos llegue la hora. Para algunos la vida tiene diferentes significados, de acuerdo a los acontecimientos que ocurran durante esta.
La eutanasia en Chile esta muy lejos de llegar a funcionar, ya que existen diferentes posturas frente al tema.

“La Asociación Médica Internacional, la reguladora internacional en ética médica, publicó una declaración sobre el suicidio asistido en 1992, dice: “El suicidio asistido por un médico, como lo es la eutanasia, no es ético y debe ser condenado por la profesión médica”.

Es decir, que según los médicos y sus conocimientos, ellos no se encuentran con el derecho a privar de existir a las diferentes personas que solicitan este final tan determinante para la vida de los familiares y de los involucrados, se supone que ellos estudiaron para salvar vidas, no para ayudar a morir aunque sea sin dolor o solicitado por los familiares mas cercanos.

A esto le sumamos la opinión otorgada por los religiosos, quienes se encuentran representados por Juan Pablo II, el que plantea lo siguiente: “La eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios”[1]

Contrario a esto en algunas citas bíblicas se plantea el deber que tiene uno de ayudar al prójimo a alivianarle la carga y a respetar los derechos de los demás, pero de que derechos podemos hablar si ni siquiera se nos permite vivir o morir según sea nuestra opción. Personalmente creo que cada uno de nosotros tenemos el poder absoluto de nuestra mente y cuerpo, pero que muchas veces nos vemos limitados a realizar algunas acciones. Si yo estuviera en presencia de un ser querido que esta muy grave y que sin lugar a dudas no tiene posibilidades de vivir, y el mismo me pide intervenir, creo que pensando muy fríamente trataría de hacer lo posible por ayudarlo a descansar, ya que detrás de esa persona hay muchos otros que ocasionalmente sufren mas que el mismo aproblemado. Junto con esto agregar que todos de cierta manera debemos tratar de ser empaticos para poder comprender la verdadera realidad del otro. Según mi punto de vista la eutanasia si se debería aplicar en chile, pero con un arduo trabajo y transparencia para que no se transformara en algo típico o casual.

Según Jhon Stuart Mill; dice “Sobre sí mismo, sobre su cuerpo y su mente, el individuo es soberano”. Esto quiere decir, que en nuestras desiciones prima sobre todo el grado de madurez con el que manejemos nuestras vidas, todos podemos elegir, lo importante es hacer lo correcto.

[1] JUAN PABLO II: Encíclica Evangelium vitae, nº 65.














lunes, 25 de agosto de 2008

Análisis de Artículo


artículo Seleccionado


Observatorio Ciudadano de la Educación. Colaboraciones Libres Volumen V, número 168. México, mayo de 2005


Ética y valores en la educación

Yeny Mendoza Péreze-mail yeny_mp@hotmail.com

El valor de los valoresHace un par de días ocurrió un suceso motivo de reflexión. Un alumno de educación primaria presentó tareas atrasadas, cuando se revisó la libreta fue evidente, sus padres habían realizado las actividades. Al hablar con ellos, se justificaron expresando que finalmente había cumplido, que la materia no era de su agrado y que aún así había aprendido el tema. Este asunto viene a colación con el presente porque es cierto, la educación tiene como objetivo transmitir conocimientos pero también formar el carácter de los alumnos, dentro de lo cual está implícito la formación de valores y la escuela, es el lugar idóneo para ello, entonces, ¿cuál es el papel que desempeña el maestro?¿qué tipo de valores debe promover? Partimos de la idea que educar es la acción de conducir o dirigir; que la familia, la sociedad y los medios de comunicación influyen en los individuos, pero el maestro tiene un papel decisivo; que el fin de los valores es recuperar el valor de la humanidad misma y que dichos valores no se reducen a la enseñanza de una asignatura sino más bien son transmitidos por medio de situaciones cotidianas ya que no es posible educar sin formar en valores, por lo tanto, promoverán la capacidad para formular juicios y actuar conforme a ellos.
Es innegable que hoy en día vivimos tiempos de crisis económica, política, social, ecológica y, hay hasta quien dice de valores. En realidad, los valores nunca han estado en crisis (aunque esa sea la percepción social), los humanos en cambio si lo estamos, tan es así que no existe una figura o un modelo a seguir con las virtudes necesarias para poder serlo. Se dice crisis de valores quizá porque éstos no se reflejan en la realidad y los vemos como algo tan remoto, casi imposible; aunado a ello, la idea materialista de que los humamos valemos en la medida de los bienes y si no, por qué con frecuencia se mide la felicidad con logros materiales.
De manera general, se puede decir que el maestro tiene el deber de ser especialista en su área para transmitir conocimientos, pero además debe poseer ciertas destrezas, habilidades y virtudes que ayuden al desarrollo integral del alumno, es decir, darle los medios para que sea capaz de desenvolverse en la sociedad y contribuya de alguna manera a mejorarla. Visto así, es preciso subrayar que la formación de valores es más que la enseñanza cívica lo cual de por sí, ya involucra un juego de intereses. Como los principales involucrados en este caso son los alumnos, no está de más reconocer que son objeto de corrupción, discriminación, intolerancia. . . en la medida que no existe igualdad de oportunidades, además la educación finalmente es la acción que ejercen las generaciones adultas sobre los niños y adolescentes especialmente porque son quienes aún no están formados y por lo tanto son más manejables lo cual reprime y domina, y esto, es lo que aprenden, de ahí la necesidad de darle un valor a los valores. Por otro lado, la escuela como institución y los maestros como partícipes en ella han sufrido una seria devaluación al entregar resultados poco cualitativos. Así las cosas, es necesario considerar los valores que habrán de reivindicarlos con la sociedad, pero sobre todo los que habrán de transmitir para dar lugar a la formación y desarrollo de sujetos con cierta ética y moral.
El primer paso ha de ser enfrentar el problema, porque los problemas de la humanidad son problemas de todos a final de cuentas y es menester que la sociedad se involucre con esta causa. Sin embargo, la cuestión aquí radica en el papel de la educación y la tarea del maestro quienes deben tener la disponibilidad para asumir el reto de transmitir valores tarea delicada porque más que conceptos es imprescindible el ejemplo. Primeramente, hago el señalamiento, se debe educar para la libertad, para esa libertad que no requiere castigos y que implica responsabilidad al decidir; y se debe educar en el respeto por igual, sin prejuicios. Todo ello, tiene la finalidad de contribuir a la idea de lograr una autonomía en los alumnos, con esto quiero decir que, aún cuando la formación de valores es labor del maestro, es el alumno quien habrá de ser libre para decidir su propia su ética y moral que no es lo mismo que ser libre de elegir entre lo que se le induce. Es por eso que requiere una gran gama de valores y sus referencias para que le permitan tener la capacidad de aceptar algo desde su propia convicción y no desde la del maestro, a eso se le llama responsabilidad y toda elección tomada con responsabilidad o no, tiene consecuencias.
La problemática radica en cómo enseñar a ser responsable y remito al caso antes enunciado. La responsabilidad tendrá que ser más bien una corresponsabilidad, es decir, implica a uno mismo y el respeto por el otro. Con esto, se puede esperar la satisfacción de haber actuado conforme a una ética y moral, claro, en estos tiempos tan acelerados a pocos les importa actuar conforme a unos principios. Pero eso en realidad es causa de preocupación relativa si nos ponemos la camiseta como comúnmente se dice; el pasado debe ser un antecedente y el futuro una consecuencia del presente, por tanto el reto consiste en crear hoy una base sólida de actitudes y valores y, obviamente darles un valor, una importancia en nuestra vida. Entonces hay que tomar conciencia. No basta saber que el autoestima es el amor racional a uno mismo, sino hacerla motor de un deseo de logro y de superación. No basta conocer que la justicia implica equidad, veracidad y rectitud, sino utilizarla como el mejor medio para la solución de problemas entre las personas y los pueblos. No basta saber que la tolerancia es el respeto hacia las ideas de los demás, es aceptar que no todo es como yo pienso lo cual no significa indiferencia. No basta saber que las guerras son malas, habrá que fundamentar la paz como un deber ético, como una forma de comprensión entre los individuos y los pueblos, como una forma de reconocimiento de la diversidad, entonces habrá que empezar por combatir la violencia más cercana al niño, la que ve todos los días en la calle, en los medios de comunicación, etc. No basta tener buenas calificaciones, sino formar la estudiosidad como medio para aprender y tener una visión más completa en cualquier tema. No basta con socorrer a los pobres, sino crear la sensibilidad hacia las necesidades de los demás. No basta decir al alumno que debe esperar su turno, habrá que sustentar que la constancia y la paciencia son virtudes que están encaminadas hacia el logro de un fin. No basta simplemente expresar que todos somos iguales habrá que empezar por dar un trato semejante al pobre y al rico, al blanco y al negro, al creyente y al ateo, al sano y al enfermo. No basta con hablar de una honradez superflua, habrá que ser honestos con ellos y con nosotros mismos.
Para finalizar concluimos con lo siguiente, el alumno debe conocer los códigos del “deber ser” para que, por él mismo sea capaz de tomar la decisión de lo que considere correcto y legítimo, de manera autónoma. Los valores son imprescindibles para la el logro de una educación de calidad, de una formación integral, y los medios de los cuales puede hacer uso el maestro es en primer instancia la palabra, a través de su argumentación y reflexión pero sobre todo de sus propios actos, porque los valores sin valor, no valen.
*Alumna del Diplomado, Especialidad y Maestría en Ciencias de la Educación del Instituto Tecnológico Superior del Occidente, Hidalgo. Ensayo “El valor de los valores”. Mixquiahuala de Juárez, Hgo., 6 de mayo de 2005.



Análisis de Articulo

Ética y valores en la Educación


Dada la inserción de la mujer en el mundo laboral se ha producido una desintegración en el núcleo familiar, quedando desprovistos en muchas oportunidades los hijos. Debido a esta situación, la labor de los profesionales de la educación han tomado un rol protagónico. Como se menciona en el artículo “ética y valores en la educación”[1] el concepto educación no significa sólo transmitir conocimientos, sino que va mucho más allá y está directamente relacionado con el desarrollo integral de sus alumnos y su entorno.

Los profesores para comenzar con su labor educativa deben adherirse a ciertas posturas éticas o bien en el asumir la moralidad propia respecto de los temas que están en el terreno de lo socialmente desarrollado. Estableciendo una base ética, pues, es “aquella instancia desde la cual juzgamos y valoramos la forma como, de hecho, se comporta el hombre y, al mismo tiempo, la instancia desde la cual formulamos principios y criterios acerca de cómo debemos comportarnos y hacia dónde debemos dirigir nuestra acción”[2].

“La esencia de la educación es la educación en valores”[3] y ese es el gran reto de los profesores, fomentar e inculcar en los niños valores que les permita crear una nueva sociedad amable con sus semejantes. Sin embargo para poder lograr este gran cambio social es necesario que los padres tengan una participación activa en el aprendizaje y desarrollo de sus hijos.

[1] Observatorio Ciudadano de la Educación. Colaboraciones Libres Volumen V, número 168. México, mayo de 2005

[2] www.memo.com.co/fenonino/aprenda/filosofia/filosofia04.html
[3] Apuntes de Clases